El precio de la luz es quizás uno de los temas más polémicos actualmente en la sociedad española, pero en parte se debe a la potencia eléctrica contratada. Prácticamente vemos cómo mes a mes las tarifas suben al mismo tiempo que sigue calando el mensaje de realizar un consumo eléctrico responsable, apagando y desenchufando los electrodomésticos cuando no los estamos utilizando.

Pero posiblemente te haya ocurrido que aún siguiendo todos los consejos medioambientales, veas que tu factura de la luz sigue siendo algo abultada, y es bastante probable que esto se deba a tener una potencia eléctrica contratada mayor de la necesaria.

¿Qué es la potencia eléctrica contratada?

La potencia eléctrica es la cantidad de energía eléctrica que una compañía nos ofrece en todo momento. Esto es, básicamente la capacidad de aguante que tendrá el machete de nuestro edificio, una vez empezamos a conectar y encender varios electrodomésticos. A mayor potencia eléctrica, más electrodomésticos podremos poner a funcionar al mismo tiempo sin que se bajen los plomos.

Dependiendo del número de miembros del hogar, la potencia eléctrica necesaria será mayor o menor, y es que por ejemplo, para una sola persona, no es necesario tener la lavadora puesta mientras cocinas huevos y salchichas en dos hornillos eléctricos, ves la televisión, tienes puesto el microondas, el móvil a cargar, la estufa encendida con la máxima potencia y el ordenador en stand-by. Una situación así fácilmente podría bajar el machete de nuestro hogar, he ahí que sea necesario auto-controlarse.

Si por ejemplo, apagamos el ordenador siempre que dejamos de usarlo por un tiempo, dejamos la lavadora a funcionar cuando no estamos en casa, vemos la tele después de cocinar y cargamos nuestros aparatos eléctricos solo cuando es necesario, no nos encontraremos en una necesidad de potencia eléctrica tan elevada.

¿Cómo sé si tengo que bajar la potencia eléctrica contratada?

Si nunca se te ha bajado el machete (tormentas aparte) y has llegado a poner innecesariamente muchos electrodomésticos al mismo tiempo, lo más seguro es que no necesites tanta potencia como la que tienes contratada.

Igualmente, uno puede realizar cálculos o bien con el instrumental requerido, vatímetro o amperímetro en mano, o calcularlo de forma matemática sumando el consumo de vatios (W) de cada electrodoméstico.

Haciéndolo nosotros mismos, tenemos que medir muy bien para no quedarse cortos en situaciones complejas (piensa que incluso aunque vivas solo, algún día vendrán invitados y querrán ver la tele con la calefacción, mientras les cocinas la cena, por ejemplo). Pero si aún sumando todos nuestros electrodomésticos, estamos por debajo de la potencia eléctrica contratada, definitivamente, nos compensará bajarla.

¿Puedo cambiarme de compañía con la bajada de potencia?

Sí, aunque debes tener en cuenta que esto cambiaría la tarifa por completo. Lee bien la letra pequeña, no vayas a contratar menos potencia en una compañía más cara.

¿Donde, cómo por cuánto?

La reducción de potencia eléctrica se puede realizar a través de llamada telefónica, formulario de Internet, o en la oficina de nuestra compañía eléctrica más cercana.

Por otra parte, el plazo para bajar la potencia eléctrica de nuestro domicilio ronda entre los 15 y los 20 días hábiles, por lo que piénsalo bien antes de tomar una decisión, esto no es intantáneo.

Por último, hay que tener en cuenta que bajar la potencia eléctrica tiene un coste fijo que se paga en un único plazo. El coste es de 9,04€ + IVA en toda España.