Gastar más de lo previsto es algo casi inevitable. Si vemos algo útil o bueno, podemos llegar a pensarnos si comprarlo o no. Y prácticamente todas las semanas tenemos que ir por una razón u otra a diferentes tiendas. Por eso hoy os tratamos de ayudar con uno de los problemas más habituales de la persona independizada. Os ayudamos a no gastar más de lo previsto.

¿Hay que gastar más de lo previsto?

En ocasiones será inevitable. Podemos tener una lista de la compra perfectamente hecha y acordarnos en el mismo mercado que nos faltaba algo más. Y esto no es malo, obviamente. Lo malo es cuando el gasto adicional se convierte en algo innecesario.

Por qué gastamos más de lo esperado

El principal punto para evitar gastar más de lo previsto es tener muy claro qué necesitamos y qué no. Por poner un ejemplo, no es lo mismo comprarse un jabón cuando sabes que se está acabando, que comprar más comida cuando tenemos la nevera llena. Saber controlarse es la clave principal, pero no la única.

Nevera llena de comida

Nevera llena de comida

Busca y compara precios

El problema de un gasto superfluo se puede también remediar si buscamos los mejores precios. Una marca no tiene porque ser de más calidad por ser más cara. Esto hay que tenerlo muy claro. Pero a veces tampoco elegimos la tienda más barata. Un mismo producto puede llegar a ser un 20% o 30% más caro en determinadas tiendas. He ahí que comparar precios también sea importante.

Las estanterías están para que piques

A muchas personas les ocurre el problema de los productos en estanterías. Las estanterías son una ayuda en determinadas ocasiones que se nos olvida algo, pero también son un anzuelo. Si nos dejamos llevar más por nuestro apetito consumista que por la necesidad, puede que nos excedamos en varios gastos. Por supuesto, igualmente todos tenemos unos caprichos, pero tenemos que saber controlarlos. No es lo mismo comprarse en una ocasión un vino de calidad que comprarlo todos los días.