Tener Internet fuera de casa a día de hoy es una necesidad. Quizás no para todo el mundo, pero sí para la gran mayoría. Es por ello que ya buena parte de la población cuenta con un smartphone con Internet, pero a veces esto no es suficiente. Especialmente para quienes disponen de varios domicilios.

Internet fuera de casa: diferentes posibilidades

Cuando uno se va de casa tiene varias opciones a la hora de contratar Internet e incluso varias tarifas diferentes que pagar si se quiere tener Internet en todo momento. No es lo mismo irse de casa porque uno se independiza que hacerlo en momentos puntuales en los que igualmente necesitas conexión. Para lo primero miraremos de una única tarifa. Para lo segundo, de una solución.

Conexión a Internet por cable

Conexión a Internet por cable

Internet en un nuevo domicilio

Si nuestra situación es la de la independencia, seguramente busquemos contratar una tarifa de Internet en nuestro nuevo hogar. Por supuesto, hay que anteponer tarifa por red telefónica a cualquier otra posibilidad. Así tendremos la mejor relación calidad/precio.

Para aprovecharla lo mejor posible, debemos escoger un router con conexión por cable y Wi-Fi. Casi todos lo tendrán, pero no nos vendrá mal asegurarnos. La conexión por cable es idónea para ordenadores y aparatos multimedia. La Wi-Fi en cambio está más pensada para aparatos portátiles o móviles.

Internet en la calle

Si nuestra necesidad se basa en tener Internet en todo momento, quizás no sea mala idea utilizar una conexión de móvil. Eso sí, esta será la opción más lenta, limitada y “cara”. Las conexiones móviles suelen tener un límite de descarga de entre 1GB y 4GB. O sea, ni se te ocurra utilizarla para descargar películas, videojuegos o demás. Y YouTube muy limitado.

En caso de querer aprovechar esta conexión en nuestro ordenador, será posible, pero con las mismas limitaciones. En caso de excedernos en los máximos, pasaríamos o bien a pagar más en nuestra cuota o a tener una conexión lenta.

Red móvil

Red móvil

Internet en otros sitios

Para trabajar podemos llegar a tener ciertas exigencias en cuanto a la conexión de Internet. Si nos tenemos que mover de un sitio a otro usando Internet, quizás la solución sea usar un pendrive con módem. Esta solución tiene problemas parecidos a los de un smartphone, pero también aporta soluciones.

Por dentro, no deja de utilizar la tarjeta SIM de un móvil. De hecho, podríamos utilizar la de nuestro terminal. Pero por fuera, un pendrive nos ofrece conexión a Internet fuera de casa en cualquier ordenador. La cobertura, sin embargo, podría seguir siendo un problema. Pero aquí ya poco más podemos hacer si ninguna solución se adapta a nuestras necesidades.

Los combos

Por supuesto, si vamos tener más de una conexión, es muy importante elegir un buen combo de Internet. Normalmente nos hará falta conexión en casa y otra en el móvil. Y lo más importante es que debemos buscar la compañía que nos ofrezca más por menos.

Si queremos Internet, línea de teléfono y algunos canales más de televisión, contad conque la tarifa será más cara. Pero esto no quita que haya buenos combos, algunos incluso por menos de 50€ al mes nos ofrecen todo esto. Por lo tanto, os recomendamos comparar y buscar bien.

Esquema conexión

Esquema conexión

¿Cuántos megas contrato?

A día de hoy, una conexión a Internet en casa no es una buena conexión si no llega al menos a los 20 megas. A partir de ahí, dependiendo de nuestras necesidades, podemos contratar más o menos megas según veamos. Eso sí, a más megas no significa que todo nos vaya más rápido. Tenemos que tener en cuenta la velocidad del servidor que descargamos o subimos archivos.

Para un streamer, por ejemplo, tener al menos 100 megas es prácticamente una necesidad, mientras que para quien solo usa la conexión para trabajar o ver series online, esto puede parecer poco. Eso sí, siempre tenemos la posibilidad de aumentar o reducir la tarifa. Por ello, también conviene probar uno mismo.