Si ves que llegar a fin de mes es cada vez más complicado o que tu gasto en el gimnasio es desproporcionado, quizás estés pensando en ir a uno de los gimnasios low cost. Estos gimnasios obviamente son más baratos, pero, ¿ahorramos de verdad entrenando en ellos?

El precio de los gimnasios low cost

Leer la letra pequeña es imprescindible cuando nos apuntamos a un gimnasio de bajo coste. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de ser engañados. No es lo mismo pagar por una sola sesión de entrenamiento que hacerlo por una temporada. En proporción, sí, nos será más barato pagando por un año que ir pagando día a día. El problema está en si realmente acabaremos yendo todos los días al gimnasio.

¿Pagar una cuota?

Si es la primera vez que acudís a un gimnasio, la recomendación es clara: pagad solo por cada sesión. Hasta que no nos vemos en situación, no es fácil darnos cuenta de nuestras propias limitaciones horarias y físicas. Las primeras veces, incluso, puede parecernos asumible, pero con el tiempo uno se acaba cansando o aburriendo de hacer siempre los mismos ejercicios. Además, es posible que nos cueste compaginarlo con nuestro trabajo. Si por el contrario, ya hemos acudido durante bastante tiempo a gimnasios y vemos que es lo que nos gusta, entonces sí, una cuota mensual o anual puede ser nuestra solución ahorrativa. Por otra parte, haced cálculos. Si vamos ir solamente una vez por semana al gimnasio, posiblemente no ahorremos nada de dinero con una cuota.

Gimnasio

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Las instalaciones

En los gimnasios low cost difícilmente encontraremos unas instalaciones ‘lujosas’, por así decirlo. Olvidaros de piscina, jacuzzi o sauna, así como de tener todo el espacio del mundo para ejercitarnos. Por lo general, en los gimnasios de bajo coste encontraremos lo básico: bicicletas, pesas, cintas de correr y alguna que otra máquina para ejercitarnos. Podremos entrenar todos nuestros músculos, pero la variedad brillará por su ausencia también.

Los monitores

Para quienes no tienen muy claro qué actividades deben realizar, lo ideal es que sean aconsejados por un monitor. Incluso los gimnasios low cost cuentan con algún que otro monitor, y por supuesto te ayudarán en lo posible en tu entrenamiento con un buen trato. Pero hay que tener en cuenta que posiblemente, el número de monitores no sea muy elevado. Dicho de otra forma, quizás los monitores no dispongan de mucho tiempo para ayudarnos.

Gimnasio

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La decisión final

Si estás pensando en ir o pasarte a un gimnasio de bajo coste, debes tener en cuenta todo lo que te ofrece y lo que no te puede ofrecer. Si puedes probar las instalaciones una o varias sesiones, hazlo sin pensarlo más. Unos pocos céntimos por sesión pueden servirnos para ahorrar varios euros a final de mes. Pero también hay que tener claro que todo bajo coste se suele acabar pagando de una u otra forma. Pero si se adapta a tus necesidades, los gimnasios low cost también son una gran opción de ahorro.