Si vas a hacerte con una hipoteca, debes saber que hay dos tipos: hipoteca a tipo fijo e hipoteca a tipo variable. Estas se diferencian en lo que uno acaba pagando mes a mes a lo largo de nuestra vida, pero si lo que te preguntas es cuál es más barata, ciertamente la respuesta no es fácil de entrever hoy en día. En este artículo intentaremos resolver vuestras dudas, aunque quizás lo mejor sea empezar por la gran pregunta.

¿Hipoteca o alquiler?

Llegado a cierto momento, a muchos de nosotros nos llega el día en el que uno se pregunta: ¿hipoteca o alquiler? Pese a que podemos vivir de alquiler varios meses o incluso años, a la larga puede que nos sea más rentable acabar decantándonos por una hipoteca. Eso sí, tenemos que tener en cuenta varias cosas al solicitarla.

Para empezar, el banco puede no concederla; al final es un préstamo de muchos miles de euros, con lo que banca también se la juega en esta operación. Otro tema muy importante es el estar con una situación económica favorable; si vivimos holgadamente con un trabajo fijo, la posibilidad de la hipoteca puede ser una buena opción, pero si por el contrario nos tenemos que ir “ganando la vida” con diferentes trabajos y una situación económica poco sostenible, lo mejor es tratar de mantenernos en la medida de lo posible en alquiler o en casa de familiares. No en vano, en caso de no pagar la hipoteca podríamos ser deshauciados, quedándonos sin una vivienda que igualmente tenemos que pagar.

Hipoteca a tipo fijo

Una vez tenemos claro que nuestra situación nos permite tener una hipoteca, toca pensar en si buscar una de tipo fijo o si por lo contrario hacernos con una de tipo variable. La hipoteca a tipo fijo es aquella que mantiene el mismo porcentaje de interés para el banco, guiándonos únicamente por el TAE como valor variable para los pagos. Esto nos ayuda a realizar una estimación muy precisa de lo que nos costará mes a mes nuestro piso, permitiéndonos calcular con mayor certidumbre los pagos que deberemos realizar.

Hipoteca a tipo variable

Las hipotecas a tipo variable se rigen por tipos de interés, y por tanto, como su propio nombre indica, son más variables. Normalmente los bancos se rigen por el euríbor, el cual actualmente está por debajo del 0%, o sea, que incluso los bancos tienen que pagar intereses. Sin embargo, cuando hablamos de una hipoteca estamos hablando de un producto que posiblemente se vaya a 15 o 20 años y es ahí en donde puede cambiar mucho cosa. Incluso en apenas unos años, el porcentaje podría subir por encima del 2%, acercándose a los porcentajes de un tipo de interés fijo e incluso superándolo en los últimos años.

¿Hipoteca a tipo fijo o a tipo variable?

No hay respuesta perfecta a esta pregunta, solo consejos que debe daros vuestro propio cerebro. Probablemente con una hipoteca a tipo variable paguéis bastante menos en los primeros años, aunque nada nos dice que probablemente de cara al final de la misma no tengáis que pagar por encima de lo que hubiese salido a tipo fijo. Al final cada uno es libre de elegir, por lo que lo mejor que se puede hacer en estos casos es reflexionar y ver qué es lo que más merece la pena en este caso.