Un paso adelante en tu vida: marcharte de casa de tus padres

En el mundo globalizado cada vez es más común que los jóvenes terminen por marcharse más tarde de casa de sus padres. La falta de empleo, la comodidad del hogar, los guisos de tu madre… Hay muchos motivos para que cada vez nos vayamos más tarde y prolonguemos nuestra adolescencia hasta más allá de los 30. Sin embargo no todos somos iguales, algunos jóvenes están deseando marcharse de casa lo antes posible, recién cumplida la mayoría de edad, para buscarse la vida y vivirla al máximo.  Si estás pensando en irte de casa a los 18, te contamos todo lo que tienes que tener en cuenta.

Motivos que pueden empujarte a marcharte de casa

Existen varias razones que te pueden mover a irte de casa a los 18, algunas fortuitas, buscando una vía de escape y otras más deseadas, con el objetivo de prosperar como persona. Sea cual sea la motivación que te lleva a querer dejar el nido lo antes posible, la analizamos y buscamos sus ventajas y desventajas.

Irte a vivir con tu pareja o amigos

Llevas saliendo con tu pareja el suficiente tiempo como para saber que quieres irte a vivir con él/ella lo antes posible o simplemente conectas con tus amigos y quieres probar si podéis salir adelante viviendo juntos. Antes de decidirte si te vas a vivir con tu pareja, sobre todo deberías pensar si lleváis el tiempo suficiente como para lanzaros y antes de irte a vivir con amigos, deberías plantearte si en el futuro la convivencia, las tareas de casa o compartir los gastos podrían minar vuestra relación. No queréis que la cosa termine mal, así que cada uno tiene que poner de su parte.

Viajar fuera de tu ciudad para estudiar o trabajar

No todos vivimos en una gran ciudad y las oportunidades de estudios y de trabajo no se encuentran en todos lados. No eres el primero que nada más cumplir los 18 años decide armarse de valor y salir en busca de oportunidades. Muchas veces no nos queda otra; hay que pensar en nuestro futuro y tanto si quieres estudiar como trabajar, tanto dentro de tu país como fuera, las oportunidades hay que buscarlas allá donde estén. En el caso de que busques trabajo, y más si es fuera de tu país, lo mejor es que empieces a buscar trabajo antes de mudarte. Trasladarte primero y buscar trabajo cuando llegues a tu destino puede acabar con tus ahorros a velocidad de vértigo y hacerte dar la vuelta a las primeras de cambio

Escapar de los problemas de tu entorno

No todos tenemos una relación perfecta con nuestros padres o hermanos cuando somos adolescentes. Demasiado control, demasiadas reglas, poco espacio para mucha gente… A veces la convivencia se hace imposible y nos planteamos irnos de casa a los 18 años, justo cuando cumplimos la mayoría de edad. Si la situación es límite, lo primero que deberías hacer es buscar alternativas y e intentar pactar con tus padres; ¿te puedes mudar con algún familiar un tiempo mientras se tranquilizan las cosas?¿O de manera permanente mientras encuentras trabajo o terminas tus estudios? Marcharse de casa con una mano delante y otra detrás por escapar de tus problemas no es la opción más recomendable. Si la situación es insoportable busca soluciones intermedias y sobre todo, traza un plan de futuro, no abandones tus estudios por el primer trabajo que encuentres para salir corriendo de casa.

Consejos para irte de casa a los 18 si no tienes elección

Vamos a ponernos en la siguiente situación: no te queda otra que marcharte de casa; tu plan es encontrar trabajo e invertir tus ahorros en comenzar a vivir por ti mismo compartiendo piso con tu pareja o amigos. ¿Qué es lo primero que tienes que tener en cuenta?¿Cómo conseguir llevar este gran cambio de la mejor forma posible?

Hacer cálculos y ser realista buscando piso

Lógicamente, si te vas de casa nada más cumplir los 18, al menos debes marcharte con una mínima cantidad de dinero ahorrado. Aunque te vayas a casa de un amigo o de tu pareja por un tiempo para refugiarte, normalmente no podrás alargar esa situación por mucho tiempo, así que debes buscar dónde quedarte de forma permanente. Para ello tienes que ser realista y calcular lo que puedes gastarte al mes, sin demasiados lujos al principio, ya que siempre hay margen para mejorar en el futuro. Como el dinero seguramente sea una gran limitación para ti lo mejor es que busques una habitación compartida con otros inquilinos en un piso, de esta manera gastarás poco y podrás ahorrar mucho más que si alquilaras un piso entero para ti solo.

Empezar buscando trabajo a tiempo parcial

No es fácil encontrar trabajo rápidamente para una persona joven de 18 años sin experiencia. Sin embargo a través de empresas de trabajo temporal (ETT) tendrás acceso a trabajos poco cualificados en los que no se necesita experiencia y a los que puedas acceder fácilmente simplemente teniendo la mayoría de edad. Los horarios y la remuneración no son las mejores y además en la mayoría de los casos son por solo unas horas, pero te permitirán ganar dinero rápido con el que comenzar a costear tus gastos. Aunque la escena ideal sería vivir de alquiler con 1000 euros al mes, siempre hay tiempo para ir mejorando, pero lo importante es comenzar a tener una fuente de ingresos.

Aprender a administrar el dinero

Con 18 años lo normal es que todavía no tengas muy claro cómo administrarte, el precio de cosas como la cuota mensual de tu alquiler, el coste de la cesta de la compra, etc. Lo mejor es organizarse y dividir el presupuesto mensual en diferentes bloques, dando prioridad a los gastos fijos que de los que no puedes prescindir, como la vivienda, los recibos, la comida o el transporte público. Con tus ingresos debes siempre hacer frente primero a estos gastos, apartando lo que necesites en cuanto recibas tu nómina. El resto de tus recursos depende de ti cómo los administres (salir a comer fuera, caprichos, viajes), pero te recomendamos que siempre guardes una cantidad mínima para ahorrar y tener un colchón para imprevistos.

Organizarte con las tareas de casa

Uno de los mayores contrastes al que vas a encontrar al irte de casa con 18 años es hacerte con las riendas de tu casa, tanto si vives con compañeros de piso o solo. Si compartes piso, es muy importante organizarse con tus compañeros y dividir las tareas del hogar de forma clara y estricta, de manera que cada uno sea responsable de sus tareas. De esta manera ya sabes a quien mirar si está todo por hacer. La mejor idea con las tareas habituales de la casa, como limpiar el polvo, barrer el suelo, ordenar o fregar los platos, es que intentes hacer un poco todos los días y no dejarlo todo aparcado para más adelante, ya que la convivencia se puede convertir en algo muy difícil con tus compañeros. Trata a tus compañeros de piso como te gustaría que te trataran a ti y razona con ellos cuando se trate de las tareas de hogar.

Dejarte aconsejar por personas con experiencia

Por último, cuando si decides irte de casa a los 18, te recomendamos que te rodees de personas en las que puedas confiar y te dejes aconsejar. Al principio tienes todo por aprender y el consejo de cualquier que tenga más experiencia que tú vale su peso en oro, así que abre bien los oídos y aprende. Escucha a tus padres, a tus familiares, ya que seguramente sepan mucho más que tú de todo lo nuevo que te rodea, y podrán ayudarte mejor que nadie.