Pasos imprescindibles antes de comprar segunda mano

Cuando compramos una vivienda de segunda mano, sobre todo si es directamente a un particular y no hay agencia de por medio, toda precaución es poca.  Hay varios aspectos muy importantes que mirar antes de comprar una casa de segunda mano. Vamos a desembolsar una gran cantidad de dinero y lo que menos queremos es encontrarnos con sorpresas desagradables. Sé inteligente y responsable con tu inversión y antes de desembolsar ni un sólo euro, dedica tiempo y esfuerzo a informarte y tomar ciertas precauciones para comprobar que todo está en regla con la vivienda y el vendedor.

1. Revisar la vivienda al detalle

Antes de hacer uno de los gastos más elevados que seguramente haremos en nuestra vida hay que asegurarse de ciertas cosas. Estos aspectos pasan por comprobar el estado de las instalaciones eléctrica, de gas, grifería, ventanas, suelos o radiadores, pero también otros que pasan desapercibidos. Debemos llevar siempre un metro con nosotros a la hora de visitar casas de segunda mano para comprobar si de verdad la superficie del piso se corresponde con la ofertada en el anuncio. Tampoco está de más visitar la vivienda a distintas horas para comprobar de verdad si es tan luminosa como nos la venden o si está bien aislada de las temperaturas exteriores. Otra buena idea antes de decidirnos a comprar es hablar con un par de vecinos distintos para informarnos sobre posibles inquilinos ruidosos, el estado del vecindario, etc. Toda precaución es poca.

2. Informarnos sobre la situación de la comunidad de vecinos

Un detalle tan importante como comprobar el estado de la vivienda es informarnos sobre la comunidad de vecinos. Debemos concertar una cita con el administrador para comprobar si el actual propietario está al corriente del pago de las cuotas de la comunidad. Por otro lado, conviene informarnos sobre el estado de las instalaciones, si está prevista una derrama importante (que recaería en nosotros) o una obra o reforma importante del edificio. Además es conveniente preguntar sobre si hay varios vecinos de la comunidad que no pagan sus cuotas (algo muy común en los últimos años de crisis) y sobre todo informarnos de si sobre la comunidad recaen deudas importantes o sanciones de la administración. Por último hay que preguntar sobre la cuota de la comunidad, para no encontrarnos con una sorpresa, sobre todo en el caso de fincas con portero, jardinero, pistas deportivas, piscina.

3. Comprobar que no existan pagos pendientes sobre la vivienda

Antes de abonar ninguna señal por la vivienda hay que comprobar que ésta esté totalmente libre de pagos. Es una de las comprobaciones más importantes que mirar antes de comprar una casa de segunda mano. Hay que asegurarse de que el vendedor está al corriente del pago de los recibos municipales del Impuesto de Bienes Inmuebles. Esta comprobación se puede hacer en los ayuntamientos o por parte de los notarios por vía telemática. Si el vendedor no está al corriente de pago hay que exigir que abone la cantidad pendiente o descontársela del precio de venta acordado, ya que esa deuda recae sobre el bien inmueble. De esta manera, si no se abona la tasa municipal, se puede llegar a embargar la vivienda.

4. Exigir ver el título de propiedad de la vivienda

Este paso lo comprobará el notario obligatoriamente antes de la firma de la escritura de compra venta entre las dos partes. Sin embargo es conveniente en los primeros contactos con el vendedor y siempre antes de abonarle la señal, comprobar que efectivamente es el propietario de la vivienda. Para ello nos tiene que enseñar un título de propiedad, normalmente una escritura notarial pública. De esta manera nos protegeremos de posibles estafas y de casos como el de haber hecho abonado una señal para la reserva y enterarnos de que el vendedor no es el titular. No te encuentres una sorpresa desagradable por no saber qué mirar antes de comprar una casa de segunda mano.

5. Solicitar una nota simple en el Registro de la Propiedad

En el Registo de la Propiedad tenemos que comprobar que la vivienda está efectivamente inscrita a nombre del vendedor y que ésta está completamente libre de cargas, (que no está embargada o hipotecada). Esta sencilla comprobación se hace solicitando una nota simple en el Registro de la Propiedad, un documenta que nos costará menos de 10 euros en cualquier caso. En el caso de que recaigan deudas o la vivienda no esté inscrita a nombre del vendedor, se tiene que regularizar antes esta situación antes de poder efectuar la compraventa. Estos gastos deben ser resueltos por el vendedor; es muy importante que el comprador se asegure de que es así si no queremos llevarnos sorpresas.