Negociar el precio de tu piso es algo indispensable si queremos ahorrarnos dinero todos los meses. Y es válido tanto si vamos a vivir de alquiler como si vamos a hacernos con una hipoteca. Si dejamos que el casero o la constructora nos marque el precio, inevitablemente vamos a pagar siempre de más. Por ello, os contamos varios trucos a la hora de negociar el precio de tu piso.

No muestres conformidad

Por mucho que te guste el piso que estás viendo, dar tu conformidad en todo no será muy positivo a la hora de negociar el precio. Probablemente el casero o la inmobiliaria nos diga que está todo perfecto y nos pregunte qué nos parece el piso. Tenemos que saber sacarle los peros: si no hay buena calefacción, la ausencia de más de un baño, el número de habitaciones… o incluso el elevado precio.

La negociación del precio va a estar muy influida por nuestra primera impresión. Si nos mostramos débiles, difícilmente podríamos reducir el precio a pagar.

Revisa el “historial” del piso

No es lo mismo hacerse con un piso nuevo que con uno de varios años. Si podemos investigar por ejemplo, a través de Internet, podremos ver información muy interesante. Un piso que lleva varios años puesto a la venta o para alquiler es un piso que no genera beneficios para el casero o la inmobiliaria, y que por lo tanto, puede ser muy rebajado. En caso de ser un edificio nuevo, tenemos que tratar de saber cuantos pisos se han vendido ya.

Piso en venta

Piso en venta

Baraja otras posibilidades

Puede que el piso que estés mirando esté muy bien pero, ¿cómo están los demás? Es muy importante tener conocimiento de qué ofrecen otros pisos y a qué precio lo hacen. Lo ideal es quedarse con lo más barato y que mejor se adapte a nuestras necesidades. Pero si no es así, tenemos que pensar en un mayor margen de negociación para el piso que tratamos de adquirir.

Negociar el precio de tu piso

Una vez hemos seguido los anteriores pasos, solo nos queda la parte principal y más complicada: negociar el precio de tu piso. Hay que tener muy en cuenta las condiciones en las que vamos negociar. Si otros pisos están a precios más elevados o con peores condiciones, el historial del piso está impoluto y tiene todo lo que deseamos muy bien cuidado o a estrenar, no podemos esperar una gran rebaja en el precio. En este caso, el simple hecho de ahorrarnos entre un 5% y un 10%, puede ser más que suficiente.

Por el contrario, en el caso extremo inverso podríamos llegar incluso a negociar entre un 30%-50% el precio. Para negociar, es necesario exigir una rebaja mayor, así la inmobiliaria o el arrendador cederán y pondrán el precio que deseamos en verdad. Por supuesto, esta negociación no va a salir siempre bien. Tenemos que estar preparados para un no como respuesta o tener que ceder llegado a cierto precio.