Prácticamente a todos nos ha ocurrido alguna vez, y es que poner la lavadora estropea la ropa cuando no la sabemos preparar bien. ¿Y cuándo ocurre esto exactamente? Pues ciertamente hay muchos casos diferentes, los cuales iremos tratando uno a uno a continuación

Poner la lavadora estropea la ropa a temperaturas elevadas

Si hay que tener especial cuidado con algo, eso es con las temperaturas más elevadas de nuestra lavadora. En general, cualquier prenda puede lavarse en agua fría. Pero para las manchas más dificiles no viene mal algo de calor. Lavar ropa por encima de los 30 grados podría estropear todas nuestras prendas destiñéndolas o incluso destrozándolas.

Ropa blanca y ropa de color

Cuando vamos a preparar un lavado, debemos separar ropa blanca de la que tiene otros colores. Normalmente lo que es más propenso a desteñir son las camisetas y pantalones de colores muy brillantes. Y como la ropa blanca es en la que más se nota la mezcla de colores, debemos evitar añadirla con prendas de otros colores.

Lavadora

Lavadora

Antes del lavado

A la lavadora no puede ir ropa exageradamente sucia. Una cosa es que nuestra ropa tenga pequeñas manchas y otra que la tiremos has con restos orgánicos de comida. Si vemos que alguna prenda está demasiado sucia, lo ideal es que quitemos la suciedad antes de tirarla a lavar. De lo contrario en vez de limpiarse esta suciedad, esta podría pasar a contagiarse con otras prendas de ropa.

Especial cuidado con el detergente y el suavizante

A la hora de añadir detergente y suavizante a nuestros lavados, debemos poner lo justo. Excedernos o quedarnos cortos con cualquiera de estos dos productos imposibilitará realizar un buen lavado. Los resultados pueden ser desde una insuficiente limpieza hasta una pérdida en el color de la ropa. Nada mejor que seguir las recomendaciones de los fabricantes.

No cargues hasta los topes

Puede parecer que nuestra lavadora tenga mucho espacio en su tambor. Pero no todo es “utilizable”. Debemos dejar siempre en torno a un 20-30% de espacio libre para dejar que la propia ropa se pueda mover con soltura en el tambor. De lo contrario, incluso podríamos estar estropeando poco a poco nuestra lavadora.