Si salta la luz al encender el horno, no está todo perdido

Uno de los problemas medianamente habituales a la hora de empezar a vivir un nuevo piso es que en este se baje la luz, y especialmente ocurre que salta la luz al encender el horno. Este problema puede ocurrir por diversos motivos, algunos de ellos fáciles de comprobar, mientras que otros necesitan prácticamente de una ayuda técnica. Pasamos a revisar los diferentes motivos por los que suceder esto.

Tenemos una tarifa eléctrica muy limitada

Tener poca energía eléctrica contratada puede ser un motivo de por qué salta la luz al encender el horno. No es que sea muy habitual, pues los hornos y cocinas suelen ir en un diferente machete, pero igualmente si el consumo total de la casa es muy alto, el horno acaba sumando un gran consumo eléctrico adicional también.

Obviamente, para esto también tenemos que tener en cuenta el resto de aparatos eléctricos encendidos. Que se baje el machete cuando tenemos puestas dos estufas a la máxima potencia, además de televisión, luz, ordenadores y plancha, hasta es normal y todo; y poco tiene que ver el horno en este caso. Si ha ocurrido en una situación así, os recomendamos probar con el resto de electrodomésticos apagados, para ver si salta la luz al encender el horno, o si por el contrario los fusibles se mantienen en alto. Y en caso de que no siga ocurriendo, probablemente sea necesario aumentar la potencia eléctrica de nuestra vivienda.

Una mala conexión

En caso de que el problema no sea de un consumo eléctrico exagerado, prácticamente tenemos que dar por seguro que el problema es del horno en sí, el cual puede estar averiado o tener algún pequeño problema en su interior. Algo que ocurre con cierta frecuencia es que el horno esté mal conectado. Cualquier movimiento o golpe que le demos a este electrodoméstico, o incluso la forma en la que esté conectado, puede llegar a facilitar una pequeña desconexión, generando unos cambios de voltaje exagerados, que obligarán bajar el machete de casa. También es muy habitual ver cables deteriorados por el calor generado con el propio horno, por lo que un cambio en el cableado sería suficiente.

Para conectar bien el horno, debemos abrirlo y encontrar el enchufe con el que se conecta a la corriente eléctrica. Os adelantamos que hacer esto no es sencillo, por lo que lo más seguro es que tengáis que llamar a un electricista o al casero, en caso de vivir de alquiler.

Un problema en las resistencias

Si la conexión está perfecta también, pasamos a tener que valorar muy seriamente la posibilidad de que el horno esté estropeado. En el mejor de los casos, el problema podrá estar ocasionado por una resistencia defectuosa o que lleve mucho tiempo sin funcionar. Comprobar esto es un tanto complejo, pues necesitamos disponer de un polímetro que sepamos utilizar y con el horno apagado, comprobar si las conexiones hacia las resistencias generan un alto valor en Ohms (unos 30 sería lo normal).

En caso de no disponer de un polímetro, podemos probar, con la luz de nuestra casa apagada, a sacar las resistencias de nuestro horno, y luego volver a encender la luz de casa así como el horno. Si no se apaga el machete quiere decir que el problema está en las resistencias, las cuales son medianamente baratas de cambiar.

Otros problemas o avería total

Si has probado las dos opciones anteriores, llegado a este punto lo mejor que puedes hacer es llamar un técnico y que revise él mismo el propio horno. Él nos dirá si tiene solución o si directamente hay que cambiarlo (por suerte a día de hoy se pueden encontrar bastante baratos); y en caso de tener solución, es posible que esta no sea demasiado cara. También es cuestión de cada uno llamar cuando es necesario o esperar a tener dinero de sobra, pues el horno no es precisamente un electrodoméstico imprescindible, la mayoría de comidas de pueden hacer en la cocina o incluso en el microondas.