Uno de los mayores problemas -no siempre- que una persona puede tener al independizarse y al salir de su zona de confort, del barrio en el que ha vivido toda la vida, es sin duda la relación con los vecinos. No existe un vecino estándar en todas las comunidades y, por supuesto, todos serán diferentes. Es posible que durante nuestra nueva etapa de la vida tengamos mucha suerte y nunca tengamos un problema con nuestros vecinos, pero es complicado encontrar una comunidad 100% idílica y libre de problemas.

Más tarde o temprano tendremos, seguro, un roce con nuestros vecinos. Por ello, la primera advertencia que os podemos dar es que no os pongáis nerviosos por este motivo, ya que es algo que os tocará superar alguna vez en vuestra independencia. El segundo consejo es, por supuesto, tratar todos los problemas con elegancia y talante, sin perder el respeto y siendo muy fríos.

Es posible que, sobre todo si vives rodeado de gente joven, los ruidos altos sean un problema. Pueden darse dos casos: que seas tú el causante del ruido -en este caso deberíamos reconsiderar nuestro comportamiento-, o que un vecino pueda estar molestando la armonía de tu vivienda, en cuyo caso lo mejor es hablar directamente con él. Pero, si crees que tu no estas haciendo tanto ruido, o si tu vecino decide no bajarle el volumen a su equipo de música, sin duda estas pautas de actuación te vendrán muy bien. El problema del ruido vecinal es, probablemente, uno de los temas de mayor enfrentamiento entre miembros de una misma comunidad.

¿Cuánto ruido puedo hacer y a qué horas?

En caso de no poder solventar los problemas vecinales relacionados con el ruido de forma amigable, tanto por una parte como por la otra, es la hora de comprobar si efectivamente alguien está incumpliendo la ley y, por lo tanto, las autoridades competentes deben actuar y mediar.

Foto: Patrik Theander/Flickr

Foto: Patrik Theander/Flickr

El gran problema es que no existe una normativa general que regule los ruidos, tanto de día como de noche, en el país. Pero primero debe actuar el sentido común: nadie te puede denunciar porque a tu hijo se le caigan las canicas en el suelo a las 5 de la tarde, pero sí por tener la música con mucho volumen por las noches. Existen gran cantidad de normativas sobre el ruido a nivel estatal, autonómico y municipal.

Por tanto, en donde se suelen incluir estos datos, es en las ordenanzas municipales, y muchas de ellas pueden variar bastante. Por ejemplo, la normativa de ruido del Ayuntamiento de Madrid divide el día en tres franjas horarias: desde las 7 a.m. hasta las 7 p.m., desde las 7 p.m. hasta las 11 p.m., y desde las 11 p.m. hasta las 7 a.m. Durante las dos primeras franjas no se pueden superar los 35 decibelios en la estancia, mientras que en la tercera franja, la de la noche, no se pueden superar los 30 db. Pero, en el caso de que las estancias sean dormitorios, el máximo baja a 30 db y 25 db.

Por tanto y después de usar el sentido común, debemos consultar las ordenanzas municipales de tu ayuntamiento.

¿Qué sanciones puedo tener si hago mucho ruido?

Obviamente, en caso de que se demuestre que un vecino -o si es tu caso-, produce de forma habitual ruidos por encima de los máximos permitidos, las autoridades tendrán que sancionar a dicho individuo.

Foto: Andrew Roberts/Flickr

Foto: Andrew Roberts/Flickr

En lo relacionado a nivel civil, en particulares comunes en una comunidad de vecinos, la normativa está regulada en la Ley de Propiedad Horizontal. Dependiendo de la actitud, el daño causado, o la negativa del individuo a seguir realizando ruidos molestos, las sanciones pueden ser muy diversas.

Pueden existir penas de prisión desde los 6 meses hasta los 2 años, en casos muy graves, o penas de multa. Si es un caso leve, la multa puede rondar los 700 euros, en caso de que no sea una molestia continuada y los decibelios no se superen por mucho. Las multas podrían llegar desde 1.500 hasta 3.000 euros en casos muy graves, por ejemplo, al realizar obras fuera del horario permitido.

¿Cuáles son los pasos a seguir si mi vecino me molesta con su ruido?

La primera medida es, de poder hacerlo, avisar al presidente de la comunidad, que es quien debe advertir al vecino molesto bajo apercibimiento de iniciar las acciones judiciales procedentes, en caso de que no cese en su actividad. También es posible discutir el comportamiento de un vecino en una junta, incluyéndose en uno de los puntos a tratar.

Tras agotar todos los medios posibles y amistosos, tendremos que pasar a la acción para librarnos del vecino molesto que persiste en su actividad. Lo primero será informar a la policía, con el objetivo de que registren los decibelios del vecino y, en caso necesario, que ellos mismos lo adviertan.

Foto: Crosa/Flickr

Foto: Crosa/Flickr

También puedes denunciar estos problemas al Ayuntamiento, pudiendo exigir la visita de los técnicos municipales para que comprueben realmente si existe una actividad delictiva en la comunidad. La primera medida seria a nuestra disposición es interponer una denuncia por lo penal por un delito contra el medio ambiente. Se trata de una solución desesperada que, incluso, puede provocar penas de cárcel. Si esto falla, siempre se puede acudir al Juzgado Civil o a un contencioso administrativo, pero necesitarás pruebas de la actividad delictiva.