Los problemas caseros serán, sin duda, uno de los muchos conflictos que tendrás en casa a la hora de independizarte; se acabó eso de que tu madre o tu padre se ocupen de todo. Estos pequeños problemas no tienen por qué darnos demasiados quebraderos de cabeza. Hay que coger el toro por los cuernos y enfrentarnos a ellos con las armas necesarias.

Una de las zonas habituales de conflicto en una casa y a la hora de enfrentarse algunos problemas con los que podremos practicar nuestro rol de “manitas”, es el cuarto de baño. Son varios los elementos que se pueden estropear o que nos pueden dar ciertos problemas. Uno de lo más posibles es el retrete o inodoro. Es muy posible que, llegado algún momento, nuestro baño se atasque, no permitiendo que el sumidero vacíe bien el agua.

Obviamente siempre tenemos la posibilidad de llamar a un fontanero. Pero antes podemos agotar algunos de estos consejos y trucos, con el objetivo de que esta obstrucción -bastante habitual en edificios con algunos años en donde no se han renovado las bajantes-, no suponga un gasto excesivo ni una molestia mayor. Estos son los pasos a seguir y, por supuesto, si el agua no baja, no tires de la cisterna varias veces. Puedes inundar el suelo del cuarto de baño en segundos.

Productos líquidos para desatascar el inodoro

Si tiramos de la cadena del retrete y el agua y los desperdicios no evacuan bien, entonces es posible que nuestro retrete o inodoro esté atascado, ya sea por gran cantidad de material o por deficiencia de las cañerías. La primera solución obvia es comprobar si, con un desatascador profesional líquido, el problema se puede solucionar. Este tipo de productos son buenos para mantener las cañerías en buen estado. Pero no siempre logran solucionar el problema una vez que ya se ha producido.

Foto: Plage Vinilos y Adhesivos/Flickr

Foto: Plage Vinilos y Adhesivos/Flickr

Un truco es usar algunos elementos que originalmente no están pensados para desatascar el baño o el inodoro. Por ejemplo, podéis probar a vaciar una botella de Coca-Cola en el baño, dándole unas horas para que actúe, y comprobando si el agua ya desaloja bien. También es posible que la solución esté en el jabón para lavar la vajilla. Podéis probar a verter un buen chorro de lavavajillas en el baño y provocar que se haga espuma. Si el lavavajillas deshace la grasa, es posible que pueda solventar la obstrucción.

El truco de la percha para desatascar el baño

Si los productos líquidos, como desatascadores profesionales o el jabón de la vajilla, no funcionan, entonces tendremos que ponernos, nunca mejor dicho, manos a la obra. Un buen truco es el llamado “truco de la percha“. Lo podremos hacer con cualquier otro alambre con una cierta flexibilidad, pero también con una cierta dureza. Nos tiene que permitir introducirlo sin que se doble mucho.

Se llama el truco de la percha ya que el material perfecto para hacerlo es el de las perchas de alambre. Debes coger una de estas perchas -la tendrás que tirar luego- y enderezar el alambre. Una vez hecho esto, debes introducir el alambre por el desagüe del inodoro. Mueve dentro y fuera, además de hacer movimientos circulares. El objetivo de solventar y deshacer la obstrucción del baño.

Usar un desatascador de mano o una fregona

Si el alambre no funciona, ni tampoco los desatascadores líquidos, entonces tendremos que echar mano del desatascador físico. Lo único que tendremos que hacer es colocar el desatascador sobre el hueco del baño, intentando hacer el vacío en el interior. Tendremos que empujar fuertemente el desatascador hacia abajo, y levantarlo suavemente. Repite esta operación hasta que empieces a escuchar que el agua corre.

Foto: dirtyboxface/Flickr

Foto: dirtyboxface/Flickr

En ocasiones, por problemas del diseño, o porque el desatascador no es lo suficientemente grande, la obstrucción no se soluciona. Es el momento de la opción más tradicional y, a la vez, más efectiva: la fregona. Eso sí, requiere que una vez utilizada, la fregona vaya directamente al contenedor de la basura. Es un buen método, además, cuando el inodoro está lleno de agua.

Metemos la fregona en el hueco del inodoro, intentando que las fibras obstruyan completamente el sumidero. Retiramos la fregona y si el problema no se solventa, moveremos la fregona con fuerza de arriba hacia abajo, como hacíamos con el desatascador manual. Es un método realmente efectivo y funcionará en el 90% de los casos. De hecho, es lo primero que probará el fontanero que visitará vuestra casa.

Si el problema persiste, entonces sí ya es hora de llamar a un fontanero profesional. Quizás el problema sea mucho más grave y no se trate de una obstrucción habitual.