No todos tenemos que pasar por este trance, pero trabajar en el extranjero es cada vez más habitual. Es una opción interesante, especialmente para los jóvenes que nos acabamos de independizar. No se encuentra trabajo fácil dentro de nuestro país, al menos no aquel para el que hemos estudiado. Por tanto, una buena opción es viajar a otro país y especializarse en aquello que hemos estudiado.

Sin embargo, si independizarte en tu propia ciudad es complicado, hacerlo en un país desconocido puede ser un paso demasiado grande para muchos. Por ello, os ofrecemos algunos consejos útiles para aquellos que pensáis en trabajar en el extranjero. El objetivo es que el cambio sea lo menos traumático y sencillo posible. Esto no quiere decir que sea fácil, pero probablemente sea una de las mejores formas de conseguir experiencia profesional y personal.

Trabajar en el extranjero no significa trasladarse a ciegas

Obviamente para trabajar en el extranjero debéis encontrar un trabajo en un país diferente. Sin embargo, esto no significa que debéis iros con lo puesto y sin investigar un poco. Antes de viajar a un país extranjero por mucho tiempo para trabajar, lo mejor es conocer el país. Por ello, os recomendamos que antes de establecerse indefinidamente, viajes a la ciudad una o dos veces. Quédate unos días en ella y aprende sus costumbres, a moverte por ella, conoce el barrio en el que podrías vivir o trabajar, etc. Estudia o planifica posibles rutinas, piensa en las comodidades de tu pareja, si es que viajará contigo, etc.

Trabajar en el extranjero no significa trasladarse a ciegas

Trabajar en el extranjero no significa trasladarse a ciegas

El sueldo debe cubrir las necesidades de trabajar en el extranjero

Trabajar en el extranjero significa que, por supuesto, tendremos más gastos. Probablemente quizás no necesariamente a la hora de vivir en una ciudad, pero sí a la hora de regresar por vacaciones o por fiestas. Por tanto, el sueldo del trabajo debe pagar todos los gastos fijos que tengas en tu nuevo país. Alquiler de la vivienda, comida, facturas, transporte o coche, etc. Pero, además de estos gastos, debéis contar con el coste de los viajes al país de origen. Es altamente recomendable y, además, necesario, que vuestro nuevo trabajo en otro país cubra esta necesidad especial. Por supuesto, no dudes en hacerte un planning con estos y otros gastos mensuales fijos que ya puedes prever.

Vive bien, pero no te acostumbres a la buena vida

Es cierto que, en la mayoría de los casos, cuando decidimos trabajar en el extranjero es porque las condiciones son mucho mejores que a nuestro alrededor. Mejores sueldos, trabajar de lo que has estudiado, independizarse y alejarse de la familia para ver mundo, etc. Es evidente que los sueldos en muchos países, por el mismo trabajo que hacemos en España, se duplican varias veces. Sin embargo, un buen consejo es no acostumbrarse al exceso salarial que podemos conseguir en dichos países. Quizás el día de mañana debas volver a tu ciudad, y el nivel de vida bajará junto a tus condiciones laborales. Por tanto, no despilfarres, y sé exigente a la hora de negociar tus condiciones. Condiciones no sólo en el trabajo, también en cosas como el alquiler de la vivienda. Estudia las condiciones de tu nueva ciudad, y procura que sean las mismas que las que disfrutan los lugareños.

¿Cuánto tiempo es bueno trabajar en el extranjero?

Esta es una pregunta que no es fácil. Hay quien se queda un par de años, hace algo de dinero, y se vuelve para España. También hay quien trabaja en el extranjero, le gusta su nueva vida, y se queda toda la vida… Dicen los expertos que nadie debe proponerse trabajar en el extranjero si no está dispuesto a quedarse 3 años como mínimo. También dicen que, si lo planeamos como una opción temporal, el periodo de trabajo no puede ser superior a 5 años.

¿Cuánto tiempo es bueno trabajar en el extranjero?

¿Cuánto tiempo es bueno trabajar en el extranjero?

Lo cierto es que no hay una respuesta clara, y todo depende de lo cómodo que estés. También de lo que has podido asimilar la nueva cultura del país al que has viajado, especialmente cuando son culturas extremadamente opuestas. Es importante comprender la nueva cultura, relacionarte, salir con gente nueva, etc. Habrá momentos buenos, también momento malos… debes encontrar un equilibrio lo antes posible, si deseas quedarte muchos años trabajando en el extranjero.

La lista de pros y contras

Para plantearte trabajar en el extranjero, lo primero que debes hacer es crear una lista con pros y contras. Debes saber qué ventajas e inconvenientes tienes, y ponerlo todo en una balanza. Puntos positivos son el propio trabajo y el sueldo, conocer mundo, crecer profesionalmente, más experiencia personales, puedes conocer tus límites, etc. Puntos negativos son, por ejemplo, alejarse de la familia y de las personas que quieres, la posibilidad de no volver a asentarte en tu país, etc.