No es necesario gastarse grandes cantidades de dinero para realizar adornos fotográficos que den el pego. Al igual que para adornar el resto de la casa, tendremos dos opciones a elegir en nuestros adornos fotográficos. La primera es la más sencilla y también la más cara. Tirar de tarjeta de crédito y comprar cada uno de los adornos de nuestra habitación o salón. Sin embargo, también puedes hacerlo tu mismo. Esta segunda ventaja tiene muchos factores positivos, como el ser más barato y personal. En esta ocasión os daremos algunos trucos para realizar adornos fotográficos sin fallar en el intento:

Realizar adornos fotográficos con la transferencia de imágenes

Déjate de colgar cientos de fotografías por tu salón, y dale un toque diferente. Para ello queremos enseñaros la llamada técnica de transferencia de imágenes. Es probablemente la más vistosa en este momento para realizar adornos fotográficos, ¿aún no la conoces? Es una técnica barata, sencilla, y que además queda de maravilla con todo tipo de ambientes. Trata de llevar cualquier fotografía personal a otro objeto, por ello se le llama transferencia de imágenes.

Puedes “imprimir” tu imagen en cualquier nuevo objeto para tu salón, independientemente de la decoración. Una cortina, un trozo de madera, un bote de cristal, etc. Realizar adornos fotográficos nunca ha sido tan sencillo y con tantas posibilidades. Lo primero que debes hacer es elegir un objeto que cuadre con tu decoración. ¿Lo tienes ya? Ahora atento a la técnica:

Pasos de la transferencia de imágenes

Pasos de la transferencia de imágenes

Pasos de la transferencia de imágenes

Lo primero que tendremos que hacer es comprar un producto. Dependiendo del tamaño del bote, podrá costarnos entre 4 y 12 euros. Un precio más que razonable, teniendo en cuenta lo que cuesta un adorno en tiendas. Con un bote tendrás suficiente como para decorar todo el salón. El truco para realizar adornos fotográficos con esta técnica es la originalidad. No transfieras las imágenes a un papel… hazlo a una madera, una tela con textura, un cristal, etc. Se lo más original posible.

Una vez que tengas el objeto en el que vas a pegar la imagen, sigue los pasos. Imprime la imagen en láser y reflejada. Ahora ayúdate de un pincel para empapar bien la parte de la fotografía con foto transfer. Este es el producto que hemos comprado, y tendrá varios usos en la operación. Posa la fotografía sobre la superficie en la que queremos transferirla. Presiona para que quede bien adherida, especialmente si la superficie no es completamente plana. Espera un par de minutos antes de dejar de hacer presión.

Ojo, que no queden burbujas de aire. Si es una tela, puedes darle la vuelta y pasar la plancha por el otro lado. Sin vapor y con buena temperatura, y durante un minuto. En caso de que sea madera o cristal, tocará sujetar la foto durante unos minutos. Ahora deja que el producto actúe durante tres o cuatro horas. Si es posible, ponle peso encima para mejorar la impresión.

Último paso para realizar adornos fotográficos

Tras dejar reposar unas horas la imagen adherida a la superficie que hemos elegido, toca nuevo paso. Humedece un poco la imagen y frótala para que poco a poco se despegue. Notarás que ha quedado adherida la imagen en las superficie decorativa. Hazlo suavemente y sin presionar demasiado, de dentro hacia fuera. Que no se te queden trozos de papel pequeños sobre la superficie. Hazlo con cuidado y paciencia.

Último paso para realizar adornos fotográficos

Último paso para realizar adornos fotográficos

Ahora añade barniz a la superficie para proteger la impresión. Si añades barniz quedará un aspecto mate. Puedes añadir también foto transfer, pero entonces la superficie quedará más brillante. Esto depende de tus gustos. Por supuesto, deja secar esta capa protectora. ¡Ya hemos terminado! Así podemos realizar adornos fotográficos convincentes y baratos, y además con personalidad.